Las Recetas Calientitas de la Abuelita

Siete recetas de mi cocina para sentirte ligerita, calientita y en paz

De mis videos · Escríbeme RECETA


Ay, mija, mijo, qué gusto que me escribiste. Aquí te dejo, bien apuntaditas y con sus medidas, las recetas que mi mamá me enseñó en su cocina y que yo sigo haciendo en mi ollita de siempre todos los días. Nada complicado: agua, una rajita de esto, una cucharadita de aquello, y mucho cariño. Prepárate una, siéntate un ratito, y piensa en mí.


1. Té de Canela, Jengibre y Miel

La de mi video: la que hacía mi mamá cada mañana

Lo que necesitas (para 1 taza)

Cómo se hace

  1. Pon la taza de agua en una ollita con la rajita de canela y las 3 rodajas de jengibre.
  2. Deja que hierva 5 minutos, a fuego mediano.
  3. Apaga, cuela a tu taza y deja que se entibie un poquito.
  4. Agrega la cucharadita de miel y revuélvelo.

Cuándo me gusta tomarlo: en la mañana, antes del cafecito, mientras la casa todavía está callada.

Cómo se siente: el estómago se siente ligerito, y la canela te calienta las manos y el pecho.

La miel, nunca a los bebés chiquitos de menos de un año, mija. Para ellos, ni una gotita.


2. Manzanilla con Hierbabuena y un Chorrito de Limón

La de mi video: lo que olía en la cocina de mi casa cada noche

Lo que necesitas (para 1 taza)

Cómo se hace

  1. Hierve la taza de agua y apaga el fuego.
  2. Echa la manzanilla y las hojitas de hierbabuena, y tapa la ollita.
  3. Déjala reposar 5 minutos, tapadita, para que no se escape el aroma.
  4. Cuela, agrega el chorrito de limón y tómatela calientita.

Cuándo me gusta tomarlo: en la noche, después de cenar, de sobremesa con los míos.

Cómo se siente: te deja tranquilita, el cuerpo se afloja, y a dormir como angelito.


3. Cebolla Morada con Miel

La de mi video: la que hacía mi abuela, que nunca compró nada

Lo que necesitas (para unas 5 o 6 cucharaditas)

Cómo se hace

  1. Ralla la media cebolla morada con el rallador fino.
  2. Ponla en el frasquito y cúbrela toda con la miel.
  3. Tápala y déjala reposar toda la noche en la cocina.
  4. En la mañana, cuela el jarabito a una tacita, entíbialo un poquito a baño María, y tómate una cucharadita tibia.
  5. Lo que sobre, guárdalo tapado en el refrigerador y úsalo en 2 o 3 días.

Cuándo me gusta tomarlo: en la mañana, cuando el aire está frío y la garganta amanece rasposa.

Cómo se siente: la garganta se siente suavecita, mijo, como si la hubieras envuelto en una frazadita.

Y otra vez te lo digo: la miel, nunca a los bebés chiquitos de menos de un año.


4. Agua de Piña con Canela

La que nunca faltaba en la mesa los domingos

Lo que necesitas (para 1 jarra de 2 litros)

Cómo se hace

  1. Hierve la rajita de canela en 2 tazas de agua por 5 minutos.
  2. Apaga y deja que se refresque, hasta que el agua huela bien a canela.
  3. Saca la canela y licúa la piña con esa agua hasta que quede bien finita.
  4. Cuela a la jarra, agrega el resto del agua fría y el azúcar o la miel. Revuelve bien.
  5. Sirve con hielo.

Cuándo me gusta tomarla: a mediodía, con el almuerzo, sobre todo cuando hace calor.

Cómo se siente: fresquita y dulcecita, te deja ligerita después de comer.


5. Té de Canela con Clavo

El que me tomo en mi tacita blanca cuando llueve

Lo que necesitas (para 2 tazas)

Cómo se hace

  1. Pon el agua, la canela, los clavitos y la cáscara de naranja en tu olla.
  2. Hierve 10 minutos a fuego bajito, hasta que el agua se ponga color miel.
  3. Cuela a las tazas y endulza con la miel o el azúcar prieta.

Cuándo me gusta tomarlo: en las tardes frías o lluviosas, con una galletica y buena conversación.

Cómo se siente: te calienta el pecho desde adentro, y la casa entera huele a Navidad.


6. Avena Calientita con Leche y Canela

El desayuno de mis nietos cuando se quedan en mi casa

Lo que necesitas (para 2 tazas)

Cómo se hace

  1. Pon la leche con la rajita de canela a fuego mediano hasta que suelte el hervor.
  2. Agrega la avena y la pizquita de sal, y baja el fuego.
  3. Revuelve sin parar de 8 a 10 minutos, hasta que espese a tu gusto.
  4. Saca la canela, endulza y sirve calientito.

Cuándo me gusta tomarlo: en la mañana, cuando hace frío o cuando el día va a ser largo.

Cómo se siente: te llena la pancita y te abraza por dentro, como cuando eras chiquita.


7. Agua de Limón con Chía

La que tengo siempre en el refri en verano

Lo que necesitas (para 1 jarra de 1 litro)

Cómo se hace

  1. En la jarra, mezcla el agua con el jugo de los limones y el azúcar o la miel hasta que se disuelva.
  2. Agrega la chía y revuelve bien.
  3. Déjala reposar 15 minutos, revolviendo de vez en cuando para que la chía no se pegue.
  4. Sirve fresquita, con hielo si quieres. Revuélvela antes de servir cada vaso.

Cuándo me gusta tomarla: en las tardes de calor, o después de trabajar en el jardín.

Cómo se siente: refresca hasta los pies, y te deja ligerita y contenta.


Un consejito de la abuelita

Prueba antes de endulzar, mija. Una buena canela y un limón jugoso hacen casi todo el trabajo; el resto lo pone el cariño.


Hasta la próxima, mija

Gracias por venir a mi cocina. Si haces alguna de estas recetas, escríbeme y cuéntame cómo te quedó. Y sígueme, que todavía me quedan muchas recetas de mi mamá y de mi abuela por enseñarte. Te mando un abrazo bien calientito.

Con todo mi cariño,
tu Abuelita Remedios 🌿

¿Te la pasó una amiga? Escríbeme la palabra RECETA y te mando tu propia copia, mija.